LOS CONTRATOS EN NUESTRA VIDA COTIDIANA

by smalegalgroup

ImageCuántas veces desestimamos el contar con un documento por escrito en donde conste un trato X, ya bien porque se trata de un amigo, de un familiar, porque el monto o la cosa objeto de la transacción no es tan valioso, o un ciento de ejemplos más que nos hacen pensar que no es necesario contar con un contrato,-porque un contrato implica una formalidad que se piensa únicamente para transacciones “importantes”-, tiempo después resulta que la persona con la que realizamos el trato incumplió o que hay un problema de interpretación de los términos bajo los cuales se realizo el trato, etc..De manera inmediata nos preguntamos qué hacer en ese momento, ahora pensemos y reflexionemos sobre lo que se tuvo que haber  hecho al momento de realizar un trato.

Primero, un contrato es un documento que no implica necesariamente desconfianza en la persona, finalmente si las partes están dispuestas a cumplir firmarán lo que sea necesario para respaldar su dicho. En segundo término nunca es un gasto innecesario; ni de tiempo ni de dinero, es una inversión a corto y largo plazo, por más sencillo que el contrato parezca.

Un contrato es un acuerdo de voluntades que puede manifestarse verbalmente o por escrito, la segunda forma únicamente implica expresar en papel y con toda claridad la intención de las partes al momento de pactar, y ésta opción es la ideal para que no haya lugar a dudas sobre lo que las partes acordaron.

¿Qué es lo que un contrato debe incluir? De manera general un contrato debe contener lugar, fecha, nombre completo de los contratantes y su edad (solo los mayores de edad pueden contratar), una explicación detallada de lo que las partes están acordando, para esto siempre hay que utilizar la lógica; un contrato no tiene que estar redactado en términos complejos para que sea válido, lo hace válido el mero consentimiento de las personas y que éste consentimiento sea manifestado de manera libre y consciente.

Es preciso observar que los contratos tienen sus propias limitantes, sin embargo la mayoría puede elaborarse de manera sencilla y por los propios otorgantes. Es mejor contar con un documento, que aunque no fuere redactado por un abogado, protegerá los intereses de las personas que se involucran en un trato determinado.

Evitar un problema es fácil, vale la pena invertir un poco de nuestro tiempo para desechar por anticipado una preocupación futura.